Lo que aprendí en el Taller de Género de Wikimedia Argentina

Testimonio de Bárbara Duhau Co-coordinadora de Unpastiche

Aprender a escribir, a editar y a sumar muchas más voces, historias y vidas de mujeres en Wikipedia es una tarea necesaria. Comprender el alcance político y social de que haya sólo un 16% de biografías de mujeres, la mayoría de ellas escritas sin una perspectiva de género, también. En el Taller de género de Wikimedia Argentina entendimos las dos cosas.

Internet y el mundo digital obligaron a poner en agenda la transformación de los viejos pero siempre presentes discursos androcéntricos de la tecnología, pero aún son pocos los proyectos orientados a las tecnologías digitales con un enfoque de género. Por suerte, y gracias al poder de una masa crítica de mujeres que quieren cambiar las cosas, como las que lideraron y participaron el sábado 6 de agosto de el taller de género en las oficinas de Wikimedia Argentina, la comunicación y las redes digitales cada vez más pueden ser utilizadas a nuestro favor.

Las mujeres seguimos con muchas ganas de recuperar para nosotras los espacios históricamente reservados para los varones. Wikipedia no es la excepción. Pero también es un lugar ideal donde luchar por nuestro derecho a acceder a información que nos represente y donde poder contar nuestras propias historias. Que existan iniciativas como este taller para usar los recursos de la red y adquirir competencias tecnológicas que nos empoderen es cada vez más importante; lugares donde podamos organizarnos, informarnos, comunicarnos y aprender.

Si adquirimos la autonomía y el saber suficientes para desempeñarnos con destreza en Wikipedia ya tendremos un escalón subido. Los siguientes serán aprender a mejorar sus contenidos para que no tengan un sesgo de género, luchar para sumar más imágenes de mujeres y chicas al universo de varones que se nos ofrecen, investigar para tener más y mejores herramientas de comunicación feminista y, sobre todo, recordar el poder del encuentro y los lazos, tan necesarios para renovar las ganas de seguir luchando.

Ojalá hubiera más iniciativas como ésta. Internet y la tecnología, como otros espacios, no deberían ser solamente cosas de hombres.

Dejar una respuesta