Leyes que ahogan la creatividad: repasamos la conferencia de Lawrence Lessig en Buenos Aires

Lawrence Lessig durante su presentación.

El viernes 23 de agosto, en el marco de la cumbre global de Creative Commons, Lawrence Lessig dio una conferencia en la Facultad de Derecho de la UBA sobre las limitaciones de la ley de copyright frente a los procesos creativos. Lessig, uno de los principales pensadores detrás de las licencias libres de Creative Commons, comenzó diciendo que, a pesar del éxito de las nuevas tecnologías, los seres humanos aún no compartimos lo suficiente nuestra creación intelectual. Esto sucede, en gran medida, porque los marcos legales vigentes son prohibitivos, y no acompaña las tendencias actuales.

Una de las prácticas más comunes y populares que habitan las redes sociales hoy es la de remixar contenido (Lessig, de hecho, escribió un libro sobre este tema). Esto quiere decir tomar la obra de otra persona y cambiarla en ciertos aspectos, preservando ciertas características esenciales. Es muy común en videos musicales, como la canción Call Me Maybe, que cuenta con decenas de versiones, incluso una en Mine Craft, hechas por fanáticos del tema. Lo mismo sucede con Gangnam Style, un video hecho y re-hecho en todas partes del mundo. «No hay control cuando esta forma de compartir empieza», sostuvo Lessig. «No se puede frenar. Es una costumbre que se afianzó con el tiempo. Tiene reglas tácitas que todos conocen o aprenden por intuición. Hay un llamado y hay una respuesta, se produce un flujo constante que es esencial para cualquier contenido en nuevos medios hoy», describió. Es por esta forma de compartir que vivimos hoy, que es esencial desregular la cultura. Regular donde tenga sentido, y no donde sea prohibitivo.

Las reglas a las que se refiere Lessig sobre los remixes tienen que ver con mantener ciertos aspectos del relato, pero imprimir el look propio de cada comunidad. Por eso esta forma de compartir es muy importante, porque promueve la multiplicidad de voces. Es lo que Lessig llama la cultura de leer-escribir (read / write culture). «Es una cultura donde las personas se sienten obligas a participar en la producción cultural, empoderadas por cierto nivel tecnológico. Estas tecnologías hacen posible el consumo eficiente y la producción eficiente. ¿Con qué derecho, entonces, desalentamos el remix de contenidos?«, se pregunta. Hace referencia, de este modo, al aspecto restrictivo de la ley de Copyright, que prohíbe el uso de temas musicales en videos caseros, y que muchas veces se usa para dar de baja producciones de usuarios en Youtube. «La práctica de remix alienta a desarrollar la creatividad. ¿Hay algo más poderoso que crear por el simple amor de crear y no con fines lucrativos?», plantea.

Lucía Pelaya, miembro de la Asociación de Bibliotecarios Graduados de la República Argentina (ABGRA).

Lessig reconoce que hay virtudes, por ejemplo, en la ley de propiedad intelectual estadounidense, porque permite reflexionar sobre el valor de la producción cultural. Todos los países comparten una ley de propiedad intelectual, pero no todos tienen la misma apreciación sobre el concepto. Las licencias de Creative Commons tampoco son una solución al problema. Para llegar al punto en que las leyes reconozcan el derecho a remixar y compartir, se tiene que reconocer el poder y el valor de la práctica. Lessig sostiene que las licencias de Creative Commons son un paso necesario, pero no la solución, porque actualmente se necesitan cambios reales en leyes reales.

«En este sentido, Creative Commons nos prepara para la solución: construye y alienta una práctica que refleja exactamente lo que los creadores realmente eligen. Alienta una lucha por esta libertad que es inevitable. Cada una de las licencias está tomada por la atribución; esto expresa respeto por el creador, que también también figura en la ley de copyright», describió. El mismo tipo de reconocimiento es necesario para la práctica de remix.  El problema de la ley de copyright es que llega a limitaciones absurdas, que el propio Lessig ha experimentado, dando esta misma charla en el contexto de TED: el video de su presentación no se puede ver en Alemania, porque utiliza durante la misma videos de otros autores, a pesar de ser citados, como ejemplos de casos de remix. Para lograr, entonces, el reconocimiento de esta forma de compartir, Lessig plantea tres pasos: seguir haciendo remix, defendiendo la práctica y avergonzando a los artistas que abusan la ley de copyright en todo el mundo. Y esto no lo propone como académico y referente del movimiento copyleft, sino como ciudadano. «Este es un movimiento de la Humanidad, porque trata de hacer responder a la democracia sobre las leyes que los creadores necesitan. Las protestas que son válidas son las que piden por una actualización del sistema», describió.

El aula Magna de la Facultad de Derecho de la UBA, repleta.

La respuesta a la crítica no es, entonces, abolir la ley de copyright, sino reformarla. Lessig llamó la atención sobre lo siguiente: cualquier sistema que imponga un costo sobre el acceso al conocimiento implica que el mundo en desarrollo no podrá acceder. Por eso son las personas que ya hicieron una carrera académica y cuentan con un trabajo las que deben liderar el cambio. «Hay publicaciones científicas sobre malaria que no se pueden leer en los países donde se padece malaria. Es ridículo», afirma Lessig. Y confirma: la búsqueda es por un sistema razonable que contribuya al crecimiento de todos. Por eso es necesario cambiar la forma en que se da acceso al trabajo académico. Lessig sostiene que la única manera de hacerlo es la presión política, una obligación de cada ciudadano al hacer las preguntas correctas. «Estamos apelando al copyright cada vez que prendemos la computadora. La tecnología avanzó más rápido que la ley. Los negocios buscan, cada vez más, especialistas que entiendan más allá de las restricciones del copyright», resume. ¿Implica esto que la ley de copyright es necesaria? Lessig sostiene que este marco legal tiene sentido en tanto crea incentivos, pero aún así, lo hace de modo normativo. La ley de copyright no es necesaria siempre, sólo en algunos casos, como por ejemplo, en la producción de éxitos de taquilla. Pero la producción humana va más allá de eso. En palabras de Lessig: «El espíritu creativo tiene un amplio espectro de acción, y las leyes que lo regulan o lo administran en el campo público deben responder a esa esencia.»

Mirá el video de la presentación (sólo en inglés)

Laws that choke creativity – Lawrence Lessig, CC Global Summit 2013 from iRights.info on Vimeo.

 *Imagen de portada disponible aquí

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